Cuando el Sol se quiere escapar

 

Cuando el Sol se quiere escapar
Tras los nubarrones negros.

Cuando se escurre entre las manos, como arena fina,
el último motivo que quedaba
y todo lo que miro es feo,
Aparece alguien por los aledaños de mi vida,
que renueva mi afán por luchar,
Y la moral no tiene techo
Y torna a surgir del alma, la poesía.

 

Bordeo tu alma sin pasar de la puerta.

Siempre tengo la esperanza

de llegar a su rincón mas entrañable.

Quizás con la lentitud del miedo,

del temor a fallar y dañar;Pero mi vida no está muerta,

porque respiro el aroma de tus palabras calladas,

los símbolos de tu estandarte,

que sueño amar.

 

Sonrisas lanzadas al aire,

gratitud cada mañana de luz.

Despedida sentida.

 

Cada noche sin ti,

navegar a tu socaire,

poderosa magia estrellada,

cubiertas por suave tul,

deslizándose,etéreas,

tus letras pausadas.

 

Ternura consentida.

Reflejas cuanto recibes tu,

y suavemente alegras mis dias,

y acercas tu alma.

 

Esta primavera,

la quisiera eterna,

para dar las respuestas

a tu mirada,

y entregarte las riendas

de mi mudanza.

Murió Antonio Mingote

 

Reedicion de nuestra publicación del 3 de Abril de 2012

Quiero comentarlo en este blog, porque pienso que junto con Forges y algún otro, son la Historia de la España moderna en clave de humor.

Segun Buscabiografias.com, estas es la reseña  de su vida:
Nació el 17 de enero de 1919 en Sitges (Barcelona). Hijo de un músico. Desde muy Joven se aficiona a la lectura y aprende a dibujar de manera autodidacta. Hizo carrera militar en la Academia de Guadalajara (donde distribuyó la revista satírica La cabra), Después cursó estudios de Filosofía y Letras en Zaragoza que no llegó a terminar. De sus primeras nupcias nació su hijo Carlos, en 1955. En 1966 contrajo matrimonio con Isabel Vigliola, con quien tuvo otro hijo.

Inició su carrera en 1946 dibujando en La Codorniz los chistes de una pareja siniestra que se hizo popular muy pronto. Desde 1953, publica un chiste diario en ABC de Madrid interpretando la realidad, inventándola, haciendo de sus viñetas una referencia ineludible para entender algunos de los cambios sociales y civiles claves en las últimas décadas, pero sin ampulosidad, sino abordando el suceso desde el matiz y el detalle.

Ilustró carteles, decorados, vestuario y hasta azulejos. En 1955 dirige la revista de humor Don José, en la que empiezan a publicar escritores y dibujantes hoy eminentes. Autor de libros de viñetas como Soltera y madre en la vida; Pierna creciente, falda menguante; Hasta que el matrimonio nos separe (1955-1976); Pequeño planeta (1957); Historia de Madrid (1961); Historia del traje (1963); Hombre solo (1970 y 1988); Este señor de negro (1975); Hombre atómico (1976); Al cielo iremos los de siempre (1985); Solo pobres (1995); El Mus (1995) y Mingote, punto y aparte. Es autor de las novelas: Las Palmeras de Cartón (1948), Adelita en su Desván (1991). “Prensa Española” instituyó en 1967 el Premio “Mingote para Humor y Periodismo Gráfico“. Entre otros premios alcanzó el “Nacional de Periodismo” en 1980.

Autor también de algunos guiones de películas, libretos de comedias musicales, textos para radio, una serie para televisión. Fue elegido miembro de la Real Academia Española en enero de 1987. El 2 de diciembre de 2011 el dibujante del diario ABC recibió el título de Marqués de Daroca así como a su esposa, Isabel Vigiola, que recibirá el título de marquesa. El dibujante, escritor, académico de la lengua y periodista, recibió así un nuevo reconocimiento a su carrera, en la que ha logrado galardones entre los que destacan la Medalla de Oro de las Bellas Artes (1961), la Medalla de Oro al Mérito Artístico (1988), la Cruz de Caballero de la Orden de Isabel la Católica (1961) o un Premio Ondas (1976), además de otros muchos. Mingote gozó de un enorme prestigio internacional, ha colaborado con sus chistes y viñetas con prestigiosas publicaciones internacionales como «The New York Times» o «Daily Telegraph».

Uno de sus últimos trabajos fue el cartel para la película Los muertos no se tocan, nene, que se estrenó en 2011, adaptación de una novela de su amigo Rafael Azcona.

Falleció el 3 de abril de 2012 a los 93 años, en el Hospital Gregorio Marañón, donde llevaba días ingresado.

Sobran los comentarios.

Descanse en Paz.

Los Marrones. Qué son y como se resuelven

 

Es una reedición de un trabajo anonimo publicado en Ozonosport en Abril de 2010, y que merece pemanecer en ella.

DEFINICION DE MARRON

Un marrón (brown) es todo aquel trabajo que nadie desea realizar.

Dependiendo de la situación desde la que se observe, el marrón puede tomar distintas connotaciones:

Desde el punto de vista del jefe:

Es aquella tarea de suma importancia para el desarrollo estratégico de la empresa que ha de ser realizada con el máximo esmero y en el menor plazo posible.

Desde el punto de vista del empleado:

Es el hartarse a currar normalmente como consecuencia de la ùltima idea genial del jefe con un trabajo que no suele servir para nada pero que debería estar listo ayer.

Agravantes que pueden darse en un marron

- Urgencia- Nocturnidad

- Alevosía

- Recochineo

Como reconocer un marrón

En general, los marrones se reconocen inmendiatamente pero por si el lector es aún novato en estas lides y tiene dificultades en reconocerlos se dan a continuación algunas pistas:

? Introducción: Por regla general, la introducción del marrón suele llevarse a cabo por medio de frases del estilo de: “oye, tú no tienes nada urgente que hacer ¿verdad?” o “mira, ha surgido una cosa que hay que resolver esta misma tarde”, algunas empresas han desarrollado su propia terminología o argot, tanto para los marrones (footing, calling….) como para los enmarronados (champi, maquina…), en las mismas no es extraño oir frases del estilo “Champi…¿con qué andas?”, inequívoca frase que señala la proximidad de un marron.

Sintomas: Una vez que el marrón ha caído encima, se le puede reconocer por los siguientes síntomas:

-Nerviosisimo y desasosiego

- Ojeras, dificultad para conciliar el sueño

- Mala leche en función del tipo y plazos del marrón

- Aumento alarmante en el consumo de café

- Salida de la oficina a horas intempestivas con la inquientante sensación de que uno va a casa de visita.

La prueba del nueve: Si pese a las indicaciones anteriores el lector aún no tiene claro si lo que le ha caído encima es un marrón, puede llevar a cabo la llamada prueba del nueve del marrón: solicítese ayuda a un compañero referente al marrón objeto de sospechas. Si el compañero responde con alguna de las siguientes evasivas: “es que yo no se nada de eso”, “es que estoy muy ocupado” (cuando ostensiblemente se ve que no está haciendo nada) o “mira, a mí no me líes” puede estarse plenamente seguro de que uno se está enfrentando a un auténtico y genuino marrón.

SUJETOS ACTIVOS Y PASIVOS DEL MARRON

El marrón tiene como principal característica la presencia de numerosos sujetos involucrados en su ciclo de vida y a los que nos referiremos continuamente a lo largo del documento. Lo que sigue es una lista incompleta de los sujetos más comunes implicados:

Sujetos Activos

Los sujetos activos del marrón son los encargados de dirigir los marrones hacia los sujetos pasivos. Dependiendo del organigrama de la empresa los sujetos activos pueden a su vez ser sujetos pasivos de otros.

La siguiente lista describe los tres tipos más usuales de sujetos activos, en orden creciente de actividad marronera.

Enmarronador (Browner)

El Browner es aquel sujeto que por las características de su puesto (o de su forma de ser, que hay de todo) asigna marrones a los demás. Cualquier persona que consciente o inconscientemente te suelte un marrón adquiere automáticamente la categoría de Browner.

El Browner suele asignar marrones de forma esporádica o prolongada en el tiempo. También existen browners que marronean de forma más periódica pero siempre con un volúmen reducido de marrones.

No debe odiarse en exceso al Browner, ya que él, a su vez, suele tener otros Browners por encima que generan los marrones y él se limita a reasignar (usando una técnica de Brown Throwing, que se verá más adelante).

- Asignador de marrones (Brown Dispatcher)

El Brown Dispatcher es un tipo especial de Browner, cuya función es la asignación periódica y sistemática de marrones.

El Brown Dispatcher, a veces conocido como jefe de proyecto se caracteriza por sufrir de una personalidad inestable y tornadiza que le hace cambiar de parecer con frecuencia suprimiendo los marrones asignados y/o reemplazandolos por otros si cabe aún más inútiles.

Los marrones endiñados por un Brown dispatcher suelen ser continuos en el tiempo y de duración discreta.

- O Rei do Marrón

Este es el Browner supremo. O Rei se caracteriza por la generación de marrones de proporciones titánicas sencillísimos según él, que deben estar determinados siempre en un tiempo record.

O Rei suele ocultarse tras una fachada inocente que oculta sus aviesas intenciones. No se sabe de ningún Rei que no se haya dirigido amablemente a sus víctimas antes de enmarronarlas. Se dice de ellos que son lobos con piel de Cordero en honor a uno de los más famosos Reyes que ha conocido la historia.

Como suele suceder la inutilidad de los marrones endiñados por un Rei es directamente proporcional al esfuerzo necesario para conseguirlos e inversamente proporcional al tiempo disponible para acabarlos.

Existe una variedad mutante del Rei de denominación incierta (O mais Portentuoso Enmarronador do Universo Mondo, es el más común) que se caracteriza por ser un híbrido de Rei y Dispatcher. Obviamente estos sujetos son seres desgraciados (en su doble acepción) ya que todo el mundo rehuye hablar con ellos ante la altísima probabilidad de acabar cubierto de caca.

Sujetos pasivos

Los Sujetos Pasivos son los destinatarios finales del marrón. La característica de Sujeto Pasivo no debe ser objeto de frustración ya que existen técnicas que pueden hacer al sujeto pasar de pasivo a activo como se verá más adelante en este documento.

La siguiente lista describe los cuatro tipos más usuales de sujetos pasivos en orden creciente de probabilidad marroneante.

- Enmarronado (Browned)

Se denomina Browned a todo sujeto al que acaba de caerle encima un marrón.

Todo el mundo es vulnerable a verse enmarronado por lo que categoría de Browned no es exclusiva de ningún grupo específico. Como dice uno de los corolarios de Brownzowski: “Se enmarrona el Rey, se enmarrona el Papa, y de enmarronarse nadie se escapa”.

- Buscamarrones (Brown Finder)

El Brown Finder o Tontolculo es un tipo especial de sujeto presente en toda empresa al que su especial forma de ser le convierte en candidato especial a comerse morrones.

Se le reconoce fácilmente pues sus frases suelen empezar por entradas como “Yo me ofrezco voluntario” o “Yo te echo una mano”. Esta predisposición a comer marrones les hace ganar muchos amigos, tanto entre los compañeros como entre los jefes; pues ven en él un blanco de descarga inmediato.

- Comemarrones (Brown Eater)

El Brown Eater es un sujeto desdichado cuya existencia parece girar en torno a la comida de marrones. Morador habitual de la Brown Room (ver más abajo), el comemarrones empieza y acaba su jornada laboral sepultado entre marrones, cumpliéndose así las primera regla de Reemplazsky: “El número de marrones susceptibles de ser asignados diariamente a un sujeto X es igual al número de marrones que es capaz de diligenciar en ese mismo periodo de tiempo multiplicado por el factor corrector (1+?)“

No todos los Brown Eaters consiguen sobrevivir. El camino es largo, duro y erizado de trampas. Sin embargo, aquellos que logran remontar la condición de comemarrones deben ser tratados con suma cautela; esto es así porque el largo periodo de comida marronil afecta severamente a sus cerebros y, desde ese momento, sólo viven para la venganza. Debido a ello, un comemarrones liberado tiende asintóticamente a reciclarse en Brown Dispatcher de Primera.

- PBC (DFB)

El PBC (siglas de P… Becario de los C…) se encuentra en el escalón más bajo de la escala evolutiva y por tanto carece de derechos pero no de deberes. Estas dos características se combinan de un modo tan perfecto que los Browners (de todo tipo) les tienen considerados como comemarrones de primera.

Son limpios, educados, no se quejan, trabajan como cosacos y en algunos casos no cobran. No es de extrañar, pues, que las empresas hagan un uso cada vez más extensivo de PBCs.

El PBC suele acabar de dos formas posibles: contratado por la empresa, con lo cual cambia sus grilletes de hierro por unos de acero inoxidable o ingresado en el Instituto Frenopático más próximo, incapaz de aceptar la presión.

TERMINOLOGIA DE USO CORRIENTE

El marrón no es un objeto aislado. Parte de su idiosincrásia reside en el conjunto de accesorios y/o complementos de que se rodea y que contribuyen a darle carácter. He aquí una lista de terminología corriente aplicada al marrón.

Comerse un Marrón (To Eat a Brown)

La más usada. Es el hecho en sí mismo de haberse convertido en receptor de un marrón fresquito. Afortunadamente el hecho de comerse un marrón no tiene por qué implicar tener que finalizarlo.

Son sinónimos de esta acepción enmarronarse (To be Browned) y recibir un marrón (To get Browned). La frase usualmente empleada por los Browners es “Te ha caído un marrón”, lamentablemente intraducible a (A brown has fallen upon you, no es válida).

Marronómetro (Brownmeter)

Se denomina así al documento impreso o electrónico donde se van apuntando los marrones tanto encargados como planificados.

El Marronómetro puede adquirir diversas y variadas formas, recibiendo nombres curiosos según se les iban ocurriendo a sus creadores. Así podemos encontrar el Diagrama de Gantt, planning, el Cuaderno de Carga, etc …

En general, el marronómetro sirve para que los Browners tengan apuntadas las fechas previstas de finalización del marrón y llegado el momento se sientan en el derecho de exigirlo. El marronómetro es una de las más fuertes medidas de presión psicológica que pueden aplicarse al Browned.

Zona de Marrones (Brown Zone)

También denominada Zona de Alto Riesgo de Marrón es un lugar donde la probabilidad de comerse un marrón es mucho más elevada de lo normal.

Estas zonas no suelen estar delimitadas fisicamente siendo un conjunto finito (distinto del vacío) de recintos multiplemente conexos abiertos o cerrados entre los cuales no tiene porqué existir una relación causal.

Suelen ser Brown Zones los despachos de los jefes, las zonas colindantes a dichos despachos y aquellos lugares por los que suelen pasar con frecuencia. También pueden incluirse en esta clasificación las zonas frecuentadas por los Browners.

Es imprescindible evitar estas zonas en la medida de lo posible ya que la probabilidad de comerse un marrón es directamente proporcional al tiempo que se pase en ellas.

Sala del Marrón (Brown Room)

También conocida en ciertos entornos como Staff, es el lugar donde los Browners suelen elegir a sus víctimas. Se sabe de empresas que dedican espacios específicos como Brown Rooms.

Normalmente estas salas están ocupadas por personas inmersas en una febril actividad, enmarronadas hasta las cejas, de tal forma que no es extraño ver esparcidos por la sala paquetes de patatas fritas, o cajas de pizza formando altos montones. En algunas Brown Rooms se han llegado a encontrar camastros o catres pues es sabida la tendencia de los moradores a hacer noches en ellas.

Otra característica de las Brown Rooms es que, al no tener un momento libre en que poder abandonarla los Brown Eaters que las pueblan suelen ser los candidatos más probables a comerse el siguiente marrón para su propia desgracia con lo que abandonar la sala es cada vez más difícil al entrar en un proceso eternamente recursivo.

TIPOS DE MARRON

Contrariamente a lo que pueda pensarse el marrón no es un objeto claramente definido. Existen varios tipos de marrón y conocerlos ayuda a delimitar con claridad la actitud a tomar ante la inminencia o hecho consumado de una comida de marrón.

- Marrón Flotante (Floating Brown)

Es un marrón que sobrevuela las cabezas de sus posiles destinatarios sin decidir sobre quién caer ni en qué momento hacerlo.

Este marrón tiene la característica de que es conocido con antelación lo cual posibilita la adopción de medidas preventivas por parte de los candidatos a Browned. La táctica más conocida es contraer una repentina enfermedad que impide al Browned a acudir a la oficina durante una semana o dos. Sin embargo, esta técnica es ampliamente conocida por los Browners y no se recomienda. Otras tácticas más útiles suelen ser autoasignarse marrones inexistentes y mucho más urgentes encargados por falsos Browners que impiden la asignación del Floating Brown. No obstante ¡Cuidado! ya que esta técnica ha demostrado en ocasiones ser un arma de doble filo.

- Marrón Imprevisto (Unexpected Brown)

Este es el marrón que nadie se espera. Se trata de la modalidad más corriente de marrón ya que si los marrones estuvieran previstos sería mucho más fácil esquivarlos.

- Marrón Fulminante (Flashing Brown)

Se trata de un marrón que cae sobre uno de repente, sin previo aviso, de tal forma que cuando uno quiere darse cuenta ya está enmarronado y ni siquiera ha tenido tiempo de abrir la boca.

Esta es una modalidad del Unexpected Brown con agravantes, ya que en este caso el tiempo de respuesta del sujeto pasivo es superior al tiempo de dispatching del Browner, con lo cual el marrón casi siempre consigue alcanzar su total plenitud.

Se recomienda un gran entrenamiento para este tipo de marrones, ya que, al ser altamente inesperados, sólo el tiempo de reacción y capacidad de réplica (o labia) del sujeto pasivo pueden lograr esquivarlo.

- Marrón no Evitable (Unavoidable Brown)

Este es el tipo más fatídico de marrón ya que, como su propio nombre indica, posee unas características que convierten al sujeto pasivo en el receptor idóneo para el mismo. Debido a ello no importará el volumen previo de marrones adquiridos o los llantos, pataletas y/o blasfemias del enmarronado: el Brown entrará hasta la bola sobre el desdichado Browned.

- Marrón Mutante (Mutie Brown)

Este es un tipo de marrón que evoluciona en el tiempo, de tal manera que aunque inicialmente se planteó de una determinada manera acaba convirtiéndose en la cosa más insospechada generando toneladas de basura por el camino.

También entran en esta categoría aquellos marrones reconocidos como tales pero que aparentemente están bien dimensionados en tiempo, lo que permite respirar un poco; pero que, sin embargo, escasos minutos después eclosionan ante llamadas del tipo de la siguiente: – ¿Tienes ya ese encargo? – Ah, pero, ¿lo querías ya? – Jod…, claro, ¡si tengo la reunión a las seis!

Marrón Pata Negra (Black Leg Brown)

Este es el marrón de tu vida, el que te dejará indefectible marcado a sangre y fuego para siempre. Los marrones pata negra suelen ser ilimitados en tamaño pero de duración discreta, lo que agrava aún más sus características, de por sí dañinas.

Como el astuto lector habrá sospechado, los browners que endiñan marrones de este estilo adquieren automáticamente la categoría de Reies do Marrón.

El desafortunado comedor de un marrón pata negra, una vez que haya podido sobrevivir a él, gozará, no obstante, de una gran ventaja sobre sus otros compañeros, y es que acabará tan escocido que será muy difícil para los browners colarle nuevos marrones: las técnicas defensivas del ex-browned habrán mejorado ostensiblemente e incluso pueden tornarse agresivas según los casos.

Automarrón (AutoBrown)

Este marrón es un caso especial y peligroso que suele desarrollarse en tres fases.

En principio comienza como un encargo, bien sea de tu jefe directo o de un compañero de otro departamento, cuya realización no parece plantear ninguna dificultad. Esta primera impresión constituye el primer error a evitar, ya que, debido a dicha sencillez aparente, el marrón es asumido ingenuamente por el incauto browned. Esta es la Fase de Comida.

Sin embargo, en cuanto uno comienza a trabajar en el asunto se va dando cuenta de que la cosa no es tan sencilla, de que va a llevar bastante más trabajo del esperado, y de que encima se lo hemos prometido para ya mismo al browner. Esta es la Fase de Furia, reconocible porque el sujeto arrejunta las cejas y/o empieza a murmurar (o gritar, según) frases del estilo de: “…si es que soy un gilip…”, o “¡quién c… me mandaría a mí…!”.

No obstante, el daño ya esta hecho y se entra en la Fase de Apagar Fuegos. Sólo caben dos salidas: comerse el marrón entero, la más habitual; o bien marear la perdiz en la medida de lo posible aduciendo imprevistos y dificultades asociadas a la tarea. “No, es que el programa calcula forlayos, pero para obtener filostros hay que modificarlo y eso llevaría un par de días” es una frase muy socorrida en estos casos que no dudamos que el lector sabrá adaptar a su caso concreto.

Marrón de Ultima Hora (Last-time Brown)

El más temido y a la vez el más odiado. Es el que te endiñan cuando, al final de la jornada laboral establecida en el convenio (risas), y tras recoger tus cosas para irte a casita, se acerca el jefe (o similar) y pronuncia la siguiente sentencia (algunos la llaman invocación demoniaca): “¿Tienes un momentito?”.

A partir de ese instante, sólo una mente rápida será capaz de inventar una excusa plausible que permita la pronta huida. Es conveniente disponer de un amplio repertorio, ya que el excusarse alegando citas con el dentista o similar una y otra vez puede llegar a despertar el chip de alarma del jefe.

Marrón Autodetectable (Autodetecting Brown)

En condiciones normales, el browner, ignora, desconoce, desestima e incluso rehusa la esencia del brown por distintas y numerosas razones. Pero existen casos de browns, en los que el browner, no es que no sepa, desconozca, ignore, etc…. la esencia del brown, es que no vislumbra ni en su mejor sueño de que trata el brown.

Es en estos casos, cuando el browner hace uso de uno de los browned (normalmente utiliza a los más resolutivos) para que saque adelante un brown auténtico (suelen ser Black Leg Browns).

El proceso consiste en pasar a la víctima una documentación escasa, pobre, e ininteligible para que descifre, planifique y finalmente resuelva el brown en cuestión. Es entonces cuando se habla de Autodetección del Marrón.

Este proceso debe de realizarse con suma delicadeza. Durante el tiempo que dure, puede que el browned quede bloqueado (hanged). Este hecho puede ser totalmente asintomático por lo que el browner debe de estar atento a todo el proceso. También puede manifestarse de muy diversas formas; vista fija e inmóvil en el pseudodocumento entregado, emisión de balbuceos en bajo volumen que pueden tornarse a sollozos, caras desencajadas, juramentos desgarradores (irreproducibles según el libro de estilo de esta redacción), suspensión de toda actividad sexual (si es que la hubiese), sudor frío… Si se llegase a este punto, debe de resetearse al browned.

Para ello, el browner, si desea el éxito, no debe utilizar la formula “Venga déjalo.. es igual, sigue con lo que estuvieras haciendo”. ¡Eso equivaldría a admitir la derrota! El browner utilizará esta otra: “Vete a casa y ven mañana” (los lectores más suspicaces, se habrán percatado del paralelismo existente con las nuevas tecnologías del plajanplei, siguiendo la máxima de que o va a la primera o ya no va a ir nunca).

Esta es la razón, por la que los browners intentan eludir este tipo de browns. Tienen miedo de que algunos de sus mejores brownable-people queden inutilizados durante algunas horas e incluso días. No hay datos oficiales pero hay quien ha llegado a asegurar que en algunos casos los daños producidos por este proceso son irreversibles.

No obstante, si el browned consigue completar el proceso y salir adelante, le queda la insatisfacción de haber conseguido algo que nadie le va a reconocer, ya que sólo él puede saber lo que ha tenido que hacer para sacar esto adelante, puesto que los demás browned se limitan a presenciar ajenos a todo, la secuencia antes descrita, y el browner por su lado, bastante tiene el pobre (fíjate) con resetear al browned si fuera necesario.

He aquí pues, una versión agresiva de Brown, con la salvedad de que no sólo es temida por los browned, si no que también siembra el pánico entre los más aguerridos browners.

Marrón Sonda (Probe Brown)

Otra de las variantes en las que podría englobarse el tipo anterior, podría ser el de Marrones Sonda. En el fondo, todos y cada uno de los marrones, podrían calificarse como sonda, aunque hay casos muy claros en los que se esta dando un auténtico Probe Brown, al igual que hay otros casos que no se podrían calificar de tales, como es el caso de los Marrones Fulminantes (Flashing Browns).

Es ciertamente difícil describir con precisión las características de este tipo de browns, ya que como hemos dicho, casi la totalidad de los browns, tienen algo de sonda. Pero si hay un detalle claro y evidente, ese es el comienzo de un Sonda: “Oye mira es que el tema ese de …..” – “No, no, si ya…” – “Mira oye, fíjate un momento en esto….” -”Oye te has dado cuenta de esto…… es que quizás se podría hacer esto otro si…..”. El browner, deja caer en un primer contacto, una serie de frases comprometedoras, esperando que en cualquier momento, el browned (inocente de él) le de alguna contestación al respecto.

Esto se conoce como sondeo del marrón. Se deja caer con suavidad como flotando, como si en realidad no fuera un brown, a ver que pasa, a ver si cuela, a ver si suena la flauta. ¡Punto fundamental este! Es necesario hacerse el sueco con naturalidad; de no ser así, el browner asignará el marrón con el agravante de recochineo (esto puede reconocerse por las risas retorcidas que dejará escapar al volver a su puesto).

En estos casos, los browner, tienen un comportamiento ciertamente tierno cual corderos camino del matadero; pero lo que ignoran los browned susceptibles de convertirse en víctimas (evidentemente los mas talludos no caerán en este truco) es que detrás de esta fachada se puede esconder el marrón de su vida (o el que acabe con ésta).

Se han dado anécdotas, como la acaecida en una pequeña empresa de cuyo nombre no quiero acordarme, en la cual casi la totalidad de los browned, fueron dados de baja, quedando unos pocos, y siendo todos estos unos browned ya quemados, endurecidos, y con una larga lista de browns marcados a sangre y fuego en sus rostros (todos ellos “pata negra”, claro está). Esta circunstancia, hizo que los browns, o eran tales, o no había nada que hacer. Es decir, o el browner entraba a saco a por el browned (haciéndolo unavoidable) o que si quieres arroz, Catalina, Evidentemente, en esta situación los marrones sonda no tienen razón de ser, porque si a algún browner se le ocurriese soltar una sonda, tendría las mismas posibilidades de volver a verla, que de volver a ver el Halley. Quizás su segunda o tercera generación pudiera tener noticias de aquella.

Marrón póstumo (Post-mortem Brown)

Esta es una variedad muy frecuente de marrón, cuyos destinatarios son aquellas personas que han abandonado la empresa para pasar a otra. Los marrones póstumos se manifiestan tras llamadas de antiguos compañeros o jefes quienes, tras unos minutos de animada charla, soltarán alguna frase del estilo: “Por cierto, ¿te acuerdas de aquel trabajo que hiciste?…Es que nos ha surgido una necesidad que…Es que aquí nadie lo conoce muy bien…¿no podrías pasarte por aquí y echarle un vistazo?”

Lo que comienza siendo una visita de cortesía para revisar unos papeles puede convertirse en un marrón genuino que dure varios días, con el agravante de tener que atender paralelamente el trabajo propio. Por fortuna suele ser sncillo de evitar aduciendo el alto volumen de marrones a los que actualmente se enfrenta en la nueva empresa. Por supuesto es condición imprescindible no haber mencionado previamente el mayor desahogo del que se disfruta en el trabajo actual.

SITUACIONES MARRONEANTES

- Brown Throwing (Lanzamiento de marrón)

Se trata de la técnica básica a través de la cual el Browner le cuela un marrón al currito.

Existen varios formatos de throwing. La mayoría de ellos implican rodeos y frases agradables acompañadas de sonrisistas por parte del jefe. Estos suelen ser los marrones más peligrosos. Como regla general desconfía de tu jefe cuando se te acerque con una sonrisa en los labios y/o te invite a café. Otros marrones sin embargo, se presentan en la forma de ordenes directas del jefe (correspondiendo a la categoría de Unavoidable Browns) y ante ellos, por regla general, no hay defensa.

- Brown Storming (Tormenta de marrones)

Erróneamente denominado por algunos enteradillos como Brainstorming, el Brown Storming es una situación en la que un grupo de sujetos activos y pasivos se reunen en una sala con la sana intención de soltar paridas y pasar un rato agradable.

El objetivo final del Brown Storming es, sin embargo, mucho más siniestro ya que los Browners presentes recogen las paridas pronunciadas y las retocan convietiéndolas en ideas geniales (suyas por supuesto) que degeneran en multitud de pequeños marrones (o un único marrón King-Size) para los Browneds presentes o incluso ausentes de la reunión.

- Brown Raining (Lluvia de marrones)

El Brown Raining o lluvia de marrones es una desagradable situación en la que un gran número de marrones son engendrados sin previo aviso y comienzan a ser repartidos entre la gente por los Browners o los dispatchers.

El Brown Raining tiene varias variantes. La más conocida y temida es la eufemísticamente llamada “Situación de Emergencia” o “Salvese quien pueda”, en la que ante la inminencia del cumplimiento de los plazos de un determinado proyecto las tareas del mismo se subdividen y barajan aleatoriamente y se empiezan a repartir entre la plantilla independientemente de su nivel de conocimientos od el trabajo que en ese momento estuvieran haciendo.

- Brown Shower (Lluvia de marrones)

El Brown Shower es una variante apocalíptica del Brown Raining en la que la lluvia de marrones se concentra sobre un desdichado individuo que la recibe en su gloriosa totalidad.

El sujeto receptor de una ducha de este estilo no es en rigor un comemarrones pero adquiero el título a nivel honorario.

- Pressing Brown (Marrón presionado)

Se denomina así a aquella situación en la que el jefe, o cualquier otra persona que tenga cierta ascendencia o poder sobre uno (ya sea fáctico, teórico o cualquier combinación de ambos) presiona una y otra vez hasta que consigue colarnos algún marrón.

Los Browners que practican estas técnicas suelen reincidir en ellas ya que por lo general suelen darles buenos resultados pues al final consiguen endiñar algún marrón cuando alguien no consigue soportar la presión.

Una táctica de pressing muy usada es la de atacar ala víctima por varios frentes a la vez (ya sea entre varios Browners o uno solo) de tal forma que le acaban colando al menos un marrón. A veces estos marrones son en realidad señuelos que se utilizan para despistar a la víctima la cual acaba aceptando el verdadero marrón como mal menor.

Como técnica para evitar comerse un marrón de este tipo conviene siempre fijar al contrario sin dejarle barajar los marrones de tal forma que estos sevayan planteando de uno en uno a fin de poderlos esquivar más comodamente.

- Brown Dodging (esquive de marrón)

Es la situación en que tras esfuerzos heróicos y sobrehumanos se consigue esquivar el marrón haciendo que este se diluya en la nada.

- Passing Brown (paso de marrones)

Es la técnica en la que por medio de trucos y añagazas generalmente sucios se consigue endiñarle el marrón a un compañero.

Los argumentos que suelen emplear en estas siguaciones giran en torno a la gran ignorancia propia para hacer frente al trabajo encomendado (nótese que jamás deberá emplearse la palabra marrón si se desea hacer un passing o el jefe se dará cuenta del intento) y la gran valía y amplitud de conocimientos del (incauto) compañero.

Algunas frases de uso común son: “Sí, hombre sí, a mí ya me ha hecho él alguna vez cosas parecidas” o “Pues la verdad es que uo de eso no tengo ni P.. Idea. El que sabe mucho es ….”.

Para garantizar un buen Passing es conveniente, asímismo, hacer notar la gran cantidad de marrones que uno tiene encima frente a la alta disponibilidad del compañero.

Si el Passing se realiza en la manera adecuada no sólo sirve para esquivar el marrón, sino que además con cierta gracia y astucia, el compañero puede llegar a agradecerlo ya que le supondrá una inmejorable ocasión para ganar puntos ante el jefe a la para que para adquirir experiencia en temas nuevos.

- Swapping Brown (intercambio de marrones)

Se llama así a la técnica de defensa más dificil de cuantas existen y por medio de la cual se consigue que el marrón rebote sobre uno mismo y vuelva a su destinatario el cual se encontrará con una bonita patata caliente entre las manos.

Los individuos que consiguen realizar con éxito un Swapping suelen ser aclamados en silencio por sus compañeros de trabajo (y a voces a la salida del trabajo) y acostumbran a experimentar un periodo de euforia personal cuya duración está determinada por el tiempo de aparición del siguiente marrón.

Por supuesto, un buen Swapping debe generar reflexión especular. Si existe el más mínimo resquicio en la argumentación que pueda dar lugar a que parte del marrón se refracte, el browner deshará el swapping y el marrón volverá a caer sobre uno en su variante de unavoidable. La técnica para conseguir un coeficiente de reflexión de módulo 1 requiere un master avanzado en la Universidad de Brownachussets, cuyo contenido excede el alcance de este texto.

Walking in the Mouth of the Brown (meterse en la boca del marrón)

Esta es la situación en la que uno no tiene más remedio que introducirse en el despacho de jefe, (para entregarle algún informe, para preguntarle algo, etc.) cuando en este se ciernen nubes de marrón, lo que motiva que la densidad de probabilidad de la nube marronera que pueda flotar en dicho despacho comience a concentrarse sobre uno.

Evidentemente, la aparición en tales circunstancias de un sujeto brownable condensa la nube haciendo que esta descargue. La densidad de la lluvia está en proporción directa a lo espeso del ambiente, pudiendo degenerar en Brown Raining o incluso en Brown Shower (ver arriba).

El meterse en la boca del marrón es una de las características de los Brown Finders, pero hay veces en las que no existe otro remedio. No queda, en tales casos, más que armarse de valor y tirar p’alante.

To be at the Feet of the Brown (Estar al pie del marrón)

Se llama así al estado durante el que el browned se encuentra en medio de un marrón y no es capaz de divisar su hipotético final.

CALCULO DE LA PROBABILIDAD DE ASIGNACION DE MARRONES

A fin de ayudar al lector a evitar en la medida de los posible la afluencia de marrones sobre su persona, incluímos a continuación un método para calcular la densidad de probabilidad de llevarse un marrón a cuentas en un momento dado.

El siguiente teorema es fruto de los sesudos esfuerzos de los profesores Johnnie Esparzin y Julius Braun de la prestigiosa Universidad de Brownachussetts (La Moraleja – USA).

Teorema de Braunin – Esparzin:

La densidad de probabilidad de llenarse de caca (Pkk) en un lugar de trabajo responde a la siguiente fórmula:

Pkk= F(1-e(-p*Bt*Oc*In/T))

donde:
Factor     Descripción     Unidades
F     Factor de corrección de Fakin-Vossman que depende básicamente del ángulo de visibilidad que tenga el jefe de tu sitio. Este factor incluye así mismo correcciones sobre el grado de inesperabilidad del marrón que hacen tender el valor del factor a I.     adimensional
P     Prisa del abnegado trabajador pro salir ese día.     hurrys
Bt     Constante de Factores Medioambientales. Esta constante tiende a infinito cuando mejor está el día.     güeters
Oc     Nivel de ocupación del trabajador     busys
In     Media estadística de la densidad de probabilidad de la función de Inutilidad del marrón esperado.     segundos
Ts     Constante directamente proporcional al tiempo que resta teóricamente para tu salida de la empresa. Cuanto menor sea este tiempo, mayor será la probabilidad de Browning.

Sobre el factor de corrección de Fakin-Vossman hay que tener en cuenta que se compone de varios términos:

F=(Pj*(1-Ch)*cosd/E)

donde:
Factor     Descripción     Unidades
Pj     Probabilidad de que te encuentre el jefe. Este factor depende de la distancia adimensional a la Brown Zone más próxima y de la movilidad relativa del jefe.     adimensional
Ch     Capacidad de huida. Este parámetro es inversamente proporcional a lo lejos que esté la saluda. Evidentemente Ch <<I.     runaways
?     Angulo con el que el jefe ve tu mesa según sale de su despacho     grados
E     Esperabilidad del marrón     ingenuitys

Notas sobre la expresión

La mayoría de los parámetros que intervienen en la expresión de Braunin-Esparzin son de difícil cuantificación y en su mayoría son fruto de cuidadosos procesos de medida. Así, la experiencia dicta que la probabilidad de que te encuentre el jefe (factor Pj de Fakin-Vossman) es siempre mayor que 0.5.

Existen tablas empíricas que ofrecen los valores de estos parámetros. Estas tablas están recogidas en el informe I-666 del ITU-B: “Browning parameters for the face: An empirical approach”. Entre estas tablas se encuentra las tablas de corrección de Brownfinni, que corrigen algunos de los parámetros anteriores en base al valor de otros.

En lo que respecto al parámetro Ch, no se tiene constancia de que Ch pueda ser igual a 1. El lector deberá suponer siempre que Ch pertenece a [0, 1).

Para el factor de esperabilidad, E, tan sólo se han podido realizar cálculos de tipo empírico (ITU-BI-103 “Relationship between employee and the generation of flashing browns”). Estos cálculos se han basado en la observación del grado de felicidad de los incautos futuros browned. Se puede observar claramente en la expresión de Fakin-Vossman que 1 runaway = 1 ingenuity, con lo que F es adimensional.

Un último detalle es que el lector avispado habrá podido observar que la fórmula de Braunin-Esparzin puede dar lugar a probabilidades de comida de marrón mayores que 1. Esto, que parece contradecir toda la teoría clásica de estadística, no es más que un efecto relativista debido a la velocidad con que se suelen generar los marrones. Los marrones no se generan a c (velocidad de la luz), pero muchas veces van a 0.9c. El resultado de este molesto efecto (denominado efecto Brown-Warp) es que el sujeto pasivo del marrón no se comerá uno, sino varios marrones simultáneamente.

Propiedad asociativa del marrón

“Un marrón nunca viene solo”

Pa=A/Tm

donde:
Factor     Descripción     Unidades
Pa     Probabilidad de aparición del siguiente marrón.     adimensional
Tm     Tiempo transcurrido desde el último marrón.     segundos (sí, sí)
A     Amplitud del último marrón comido     brownies

NOTA: Esta función no es finita en el instante cero e indica la alta probabilidad de que te cuelen varios marrones de una sola vez.

Teorema de Brownzano-Weierstrass

“La función de asignación de marrones es continua pero no derivable en el intervalo (0, infinito) y presenta un máximo absoluto en el punto donde la pendiente de la curva de despiste se hace infinita”

Lo que traducido al vulgo viene a decir que si no tienes nada que hacer y se te nota estás jodido.

La no derivabilidad de la función implica, además, que las técnicas de swapping no son realizables en este caso.

Corolario: Postulados de Skakeitor

Como corolario al teorema precedente se incluyen aquí los 10 postulados de Skakeitor, desarrollados con la intención de suavizar la pendiente de la curva de marrones:

1. si no tienes nada que hacer nunca lo confieses

2. Espera sin impaciencia una orden de trabajo, nunca la provoques

3. No inquietes a los que trabajan

4. Adopta una postura especial, dando sensación de actividad

5. Permanece relajado y soporta sin fatiga aparente toda inactividad por larga que sea

6. Ama el trabajo bien hecho y por ese motivo dejalo para los compañeros más cualificados

7. Si te vienen ganas de trabajar, siéntate, y espera que se te pasen

8. No sufras complejo alguno al recibir del cajero la primera mensualidad

9. Hay muchos más accidentes de trabajo que de reposo

10. El trabajo consume, el reposo economiza

Conclusión: El trabajo es una cosa buena. No seas egoista y déjalo para los demás.

Ejemplo práctico

Sea un trabajador A, que se encuentra cómodamente situado en una mesa en forma de L a unos 10 metros de la salida más próxima de la sala en que se encuentra. Es viernes, 24 de mayo, y hace una tarde fenomenal (27º y sin nubes. Ligera brisa).. Nuestro currante, A, ha quedado con su novia a las ocho de la tarde para ir al cine y luego a cenar. Son las seis menos cinco de la tarde y A ha trabajado duro para tener listo encima de la mesa del jefe el último informe urgentísimo sobre la exportación de margaritas de siete pétalos (famosísimas porque siempre contestan que sí) a Mozambique. Al lado de A se sienta otro trabajador, B, que tiene tres años de antigüedad en la empresa más que A y que lleva toda la tarde escribiendo extrañas misivas sin moverse ni levantar la vista de la mesa.

Teniendo en cuenta que el despacho del jefe de A se encuentra a unos 15 m de su mesa y hay visión directa (30º) entre él y A, y que es de sobra conocida la afición de dicho jefe por retocar los documentos (“Pues este párrafo me lo pones en negrita, esta tabla en gris y este título en rosa fosforito…”), calcule la probabilidad de que la novia de A se vaya al cine con B.

Este es un caso claro en el que aplica el Teorema de Braunin-Esparzin.

El primer paso es obtener el valor del Factor de Fakin-Vossman:

Dado que existe visión directa entre el jefe y A, la probabilidad de que el jefe encuentre a A es directamente mayor que 0.5. Aplicando la tabla de corrección por distancia de Brownfinni tenemos que:

Pj = 0.8

Por otro lado, dado que A se encuentra a 10 m. de la salida más próxima es evidente que el factor Ch será digno de consideración. Sin embargo, el hecho de que su mesa sea en forma de L obstaculiza la posible huida en función de la postura que esté adoptando A cuando el jefe se levante de la mesa; en estos casos, la práctica aconseja asignar a Ch un valor entre 0.4 y 0.3. Poniéndonos en el caso peor, sea:

Ch = 0.3

Por último, en lo que respecta al factor de esperabilidad, es obvio que A no piensa en otra cosa que salir de allí, lo que reduce el factor. Pero teniendo en cuenta la actitud sospechosa de B, A podría llegar a mosquearse. Esto, sumado a la experiencia acumulada de A en marrones en su empresa, nos permite concluir que la esperabilidad del marrón es del 50%, o sea 0.5 ingenuitys.

Con todo, el factor de Fakin-Vossman resulta:

F = (0.8·0.7·cos30) / 0.5 = 0.96

Veamos ahora el resto de parámetros de la expresión. Es obvio que habrá que aproximar algunos de los valores. En particular es obvio que la media de la función de inutilidad del trabajo es 1. A nuestro estimado currante no le cabe duda de ello. Por otro lado, el enunciado dice que el trabajo está terminado, por lo que a A tan solo le quedan por hacer algunas cosillas de última hora y recoger la mesa; puede suponerse sin cometer mucho error que está a 0.1 busys de ocupación. Ts es de 300 segundos.

La prisa de A por salir de allí es bastante alta, pues su novia le ha hecho saber reiteradamente que esta harta de quedarse sola en casa esperando a que salga del trabajo y que como no espabile él verá.. Esto hace que su nivel de prisa sea de 60 hurrys (véase la tabla 1437.23 del I-666 del ITU-B). Por último, la tarde es espléndida. Consultando las tablas temporales del I-666 del ITU-B, en el cruce de la columna del 24 de mayo con la fila de 27 grados (Celsius) resulta un Bt de 173.7 güeters (ya corregido con el modificador de brisa ligera).

Con todo ello:

p * Bt * Oc * In / Ts = 1042.2

de donde:

Pkk = 0.96 * ( 1 – exp( -1042.2 ) ) = 0.99

Lo que nos permite concluir que A ya puede ir pensando en hacer una visita a la cafetería de “Lo que necesitas es amor”

Tàctica y estrategia

 

Mi táctica es
mirarte a los ojos, y ver.
Sentir resplandecientes tus anhelos
y amarte.
Calarme de sentimiento
hasta los huesos,
Y desearte
Y respetarte.
Decirte mil palabras en silencio,
y escucharte,
y regalarte mi tiempo
y acariciarte con el sentimiento.
Mi táctica es
amarte
soñarte,
sin miedo
con tiempo
sincero
y en silencio.
Mi estrategia
es esperar confiado,
oteando el horizonte de tu alma,
que un dia desees ser amada,

como lo hago en estas lineas.

Con los ojos cerrados

 

Closed eyes, Closed eyes,

Porqué te sorprende?

Quiero ver sus ojos eternamente.

Closed eyes, closed eyes,

aunque oscurezca

y las estrellas llamen a la puerta

de mi alma.

Llevaré los ojos cerrados

para no perder un destello,

para mantener su reflejo,

para que sean mi espejo….

Y  morfeo lo abrazó

casi con urgencia

al posar su cabeza en la almohada.

La Diosa Afrodita lo rodeó de sirenas

que lo llevaron por los siete mares,

hasta hasta el alba.

Al despertar, con aquella luz

de la madrugada acariciando su piel

y la brisa de poniente refrescando la estancia,

abrió los ojos, y vio su cara

que sonriente le daba los buenos días.

Aprendió a amarla sin prisa,

a no temer a distancia,

sabía que bajo aquel manto de suave tul

pronto su amada caminaría hacia él.

No mas sufrimiento,

No mas sinvivir

No mas tormento

!Que se los llleve el viento!

Con los ojos bien abiertos.

Un Vuelo Solitario

Un vuelo solitario por los campos de algodón,
donde habitan mis ancestros muertos,
que en algun momento recibieron el perdón
por los sinsabors causados en esta vida,
y que alli tienen un mundo abierto
para nosotros, nuestras almas, y nuestras cuitas.

Un camino lento y tortuoso lleno de sorpresas,
a veces displicentes e imprecisas,
y otras concisas, reales y concretas,
y otras sublimes, tiernas, candentes;
llenas de sentimiento y poesía,
y testigo de nuestra paz y nuestras guerras.

Una historia inacabada hasta la misma muerte,
de hechos carnales, mecánicos e insensibles;
de egoísmo, sinsabores y placeres.
que van conformando a las personas,
y esas señas que las distinguen,
mientras, paso a paso, esta vida jalonan.

Y las relaciones, las culpas y los perdones,
los premios, los castigos e ignorancias,
que endurecen solemnemente los corazones,
y hacen impermeables tantas almas,
que van quedando vacías las iglesias,
y dejan de ser hogares nuestras casas.

Parejas ajadas por la intolerancia,
la falta de diálogo y argumentos,
por la belleza exterior y la insolencia,
la falta de fe en el concierto
de esos pocos pilares supremos
que armonizan nuestros tiempos.

Y todos juntos agotamos día a día
los recursos naturales de nuestro Paraíso.
Y este corazón se llena de melancolía
por tanto desacato y desconcierto,
que nos aboca a ese largo abismo.
…….
Y la muerte alza sus manos,
y lo hace de tal suerte,
que, buenos o malos,
todos los que moramos
en este mmundo inerme,
…muramos.

Dos dias y veinte noches

 

Pasarán dos días y veinte noches,

hasta que logre olvidarte.

Escucho a lo lejos redobles de tambores,

que me sugiren ponerme la armadura y tomar la alabarda,

y merodear la Alhámbra hasta la madrugada

para retar al héroe que te atrapa.

Aqui hay castillos y fantasmas, que corren en forma de sombra,

Y a mis preguntas solo responde un viento burlón.

A donde me habéis enviado, señora,

para rescatar vuestra honra!

Este caballo, testigo de mis desamores,

vuelve grupas, por la madrugada, en dirección a mi señora,

cruzaremos el esteril terreno, hasta su casa,

y esperaremos, fieles, a ver su cara

para saber cual fué la causa para tan nefasta andanza.

y redoblar los sentimientos de este ajado corazón.

Despuntan las primeras luces,

se despiertan amapolas y girasoles,

que buscan el Sol bajo la brisa tibia del verano.

En lontananza se divisa ya  la casa de mi bienamada.

Aprovechemos, jamelgo esta estanca,

para beber agua y asearnos.

Y que nuestra fatiga no se note,

y haré un ramo de florecillas silvestres que la deslumbre.

Cubiertos los menesteres, prosiguieron camino.

Mira Flamenco! Ya se dibuje el contorno de la villa en el horizonte!

Caigan rayos y centellas si aquél no es el héroe pérfido!

Y armado de espada, respirando profundo, y sin testigos,

Avancé sin miedo, hasta encontrarme con el héroe.

Y, al instante, se convirtió en bruma, que traspasé a punta de espada,

seguro de haber dado cuenta de su alma.

Al otro lado, solo el inmenso sembrado, y unas casas de campo,

Unos frutales haciendo socaire y los venteros a la sombra de la zarzamora.

Buen Caballero, desmontad y compartid este queso, leche, y hogazas.

Reponeos, y haced un alto en vustra marcha.

Pobre caballo!, zagales, dadle agua y que coma.

Y tras estos dos dias de andadura,

pasaron veinte noches para olvidarla.

Desde la sencillez de una esquina

 

Desde la sencillez de un esquina
donde almaceno experiencia
amontonada, a veces inerte,
te dirijo una mirada, una sonrisa,
unas palabras, un pensamiento:
Desde la soledad del silencio,
la inmensidad del alma
de la felicidad en si misma,
porque te ame sin que me amaras,
sin que precisaras engañarme,
sin que supieras
que eras mi estrella,
la de la luz eterna.